martes, 17 de noviembre de 2009

Anécdota de dos ciegos

En séptimo grado teníamos que hacer un trabajo sobre los cinco sentidos. A mi junto con dos compañeras, me tocó la vista.
Para hacer el trabajo, fuimos a una biblioteca de ciegos, a charlar con ellos, con los coordinadores de la biblioteca, y que nos den un par de revistas en braile.
En la recepción, nos pusimos a hablar con un hombre ciego. En medio de la charla, me pidió si no le servía un café de la máquina.
Me dio vergüenza admitir que a los 12 años aún no había usado nunca una "de esas", y en pocas palabras, me hice la capa. Me dio la monedita, la puse, apreté el botón y me di media vuelta para decirle algo a mi amiga, cuando escucho que el hombre parado al lado de la máquina y todo lleno de café en el saco me decía "ME ESTOY MOJANDO, ME ESTOY MOJANDO"... que genia, no había puesto el vaso...

1 comentario:

  1. es terrible pero es innevitable reirse.. pq te imagino a vos en esa situacion...

    pobre tipo

    es un faso el codigo q te pide esto para dejar comenatios..

    odio el blog

    aguante facebook

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