jueves, 31 de diciembre de 2009

2010

Puedo interpretar la enorme cantidad de fuegos artificiales que hace un rato vi, más allá de un enorme y peligrosisimo gastadero de plata al pedo, pero si le ponemos onda, como un grito de "2009 ANDATE A LA RE CONCHA DE TU MADRE!" :)
Y es que si. Yo tiendo a escribir los balances de los años (neurótica obsesiva si que tal), pero esta vez ni me esforcé, no vale la pena. Fue uno de los peores años y me pone feliz decirle CHAU, HASTA NUNCA. Porque si hay algo que no vuelve, es el tiempo. A veces es una lástima. En este caso, una suerte.
El cambio de año es algo simbólico, los días van a seguir teniendo la misma cantidad de horas, vamos a seguir teniendo los defectos con los que aprendimos a convivir, mala gente va a seguir habiendo... entonces, que cambia? nada, pero si todos sentimos que algo cambia, seguramente cambie. Encarar un viaje, aires nuevos. No es el pasaje de 23:59 a 00:00 lo que hace que todo cambie. Es volarse la cabeza, respirar de una vez, tener esa sonrisa autentica e impagable todo el tiempo, conocer gente y amar un poquito más.
Feliz 2010, trilladisimo. Sean felices, lo prefiero así. Sientan que algo cambia, lo simbólico es válido si es para bien, por que no? Amense y amen, no pierdan tiempo.

jueves, 10 de diciembre de 2009

"Ya no es mágico el mundo. Te han dejado"

Si, Jorge Luis, tenés razón.
¿Cómo hacemos ahora para sentir que podemos comernos el mundo?
Acá tiemblan nuestras piernas, porque saben que podrían caminar solas si no tienen cuidado. Acá tiemblan nuestros brazos al abrazarnos, porque no estamos pensando en el amor, sino en cuando se termine.
Fuimos olvidados, los que éramos dueños.

Cuántos reflejos debe haber en un par de ojos para que las piernas dejen de temblar y pisen tierra firme? Cada vez más, para que querramos quedarnos mirándolos toda la vida. Toda la vida, luego del primer amor, toda la vida, luego de el primer desamor. Vos sabés.